martes, enero 29, 2008

Cociñeiros no Forum de Santiago 08



Probablemente a estrela da cociña máis esperada en Santiago será a grande Carme Ruscalleda dos Restaurantes Sant Pau (un en Sant Pol de Mar , Barcelona e o outro en Tokio). Esta catalana conta entre os dous con 5 estrelas Michelín e sen duda e a cara feminina máis coñecida da cociña española actual.


A súa cocíña e dunha forte tendencia mediterránea pero ela mesma comenta que dende que montou o seu novo restaurante en Tokio interesouse moito pola cociña nipona e hoxe conta tamén coa súa influencia. Aquí tedes unha referencia do seu recente paso por Madrid Fusion

Carme Ruscalleda: “Los cocineros pintamos en la boca de los comensales”

La prestigiosa cocinera catalana fue la ‘estrella’ de la primera jornada de Madrid Fusión con una ponencia brillante y con marcado sabor japonés
“Cocinas viajeras: creatividad entre Oriente y Occidente”.
De esta forma tan sugerente titulaba 'Madrid Fusión' una de las ponencias más esperadas de la primera jornada de este congreso culinario, que hasta el próximo jueves se celebra en la capital. Y es que la encargada de ofrecerla no era otra que Carme Ruscalleda, la cocinera con más estrellas Michelin del mundo. Sin duda, nadie como ella para hablar de las influencias gastronómicas entre ambos ‘rincones’ del planeta.
Hace casi cuatro años la chef abrió en Tokio una réplica exacta a su ‘triestrellado’ restaurante barcelonés Sant Pau y, desde entonces, Ruscalleda se ha convertido en una ‘fan incondicional’ de la cocina japonesa. “Tomar un caldo dashi te recupera la vida”, aseguraba ayer entre risas durante su intervención en el Auditorio del Palacio de Congresos de Madrid.Haciendo gala de vitalidad arrolladora (y hablando a una velocidad digna de récord guiness), Carme Ruscalleda explicó cómo ha conseguido adaptar su cocina al gusto japonés y lo que le ha aportado a ella este tipo de gastronomía.
Asimismo, destacó la enorme importancia de internet (uno de los temas en los que 'Madrid Fusión' se centra este año) como herramienta imprescindible para el desarrollo de su trabajo. “Hay día que los mails no paran, incluso a altas horas de la mañana, entre Cataluña y Japón”.
Tras preparar dos recetas (la primera, un plato que simulaba una obra pictórica del autor Riera i Aragó y la segunda, un ‘mar y montaña’ a base de calamar y magret de pato), la cocinera cerró su intervención con un discurso que rezumaba optimismo: “Qué bien estar oficiando en un momento en que la cocina está considerada cultura, considerada arte. Nosostros pintamos en la boca de los comensales”, declaraba entusiasmada tras revelar al público asistente que hubo un tiempo en el que incluso había quienes le daban el pésame por convertirse en cocinera.