miércoles, marzo 07, 2007

Felicidades Gabo


Onte Gabriel García Marquez cumplía 80 anos, e organizaronse varios festexos para homenaxealo baseados principalmente na lectura da súa obra. Dende Paparevivir tamén queremos sumarnos a ese recoñecemento.

Dende a miña modesta opinión García Marquez é o mellor escritor que eu lin dos Séculos XX e XXI. A súa maneira de escribir é fluida , sinxela, imposible de non seguila, vaite levando e levando... As súas historias son únicas , máxicas e reais, as veces desconcertantes pero teñen todo o necesario e máis que un lle pode pedir a unha novela. Para moitos críticos "Cien años de soledad" é a mellor novela do XX, pero tamén temos "El Coronel no tiene quien le escriba", "Crónicas de una muerte anunciada", "El otoño del patriarca", etc.

Eu coma homenaxe empezei onte a ler "El amor en los tiempos de cólera" que non a tiña lido, e parece que é das preferidas do seu autor. Non me resisto a poñervos aquí as súas primeiras e impactantes liñas:

" Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados. El doctor Juvenal Urbino lo percibió desde que entró en la casa todavía en penumbras, adonde había acudido de urgencia a ocuparse de un caso que para él había dejado de ser urgente desde hacía muchos años. El refugiado antillano Jeremiah de Saint-Amour, inválido de guerra, fotógrafo de niños y su adversario de ajedrez más compasivo, se había puesto a salvo de los tormentos de la memoria con un sahumerio de cianuro de oro.
Encontró el cadáver cubierto con una manta en el catre de campaña donde había
dormido siempre, cerca de un taburete con la cubeta que había servido para vaporizar el veneno. En el suelo, amarrado de la pata del catre, estaba el cuerpo tendido de un gran danés negro de pecho nevado, y junto a él estaban las muletas. El cuarto sofocante y abigarrado que hacía al mismo tiempo de alcoba y laboratorio, empezaba a iluminarse apenas con el resplandor del amanecer en la ventana abierta, pero era luz bastante para reconocer de inmediato la autoridad de la muerte. Las otras ventanas, así como cualquier resquicio de la habitación, estaban amordazadas con trapos o selladas con cartones negros, y eso aumentaba su densidad opresiva. Había un mesón atiborrado de frascos y pomos sin rótulos, y dos cubetas de peltre descascarado bajo un foco ordinario cubierto de papel rojo. La tercera cubeta, la del líquido fijador, era la que estaba junto al cadáver.
Había revistas y periódicos viejos por todas partes, pilas de negativos en placas de vidrio, muebles rotos, pero todo estaba preservado del polvo por una mano diligente. Aunque el aire de la ventana había purificado el ámbito, aún quedaba para quien supieraidentificarlo el rescoldo tibio de los amores sin ventura de las almendras amargas. El doctor Juvenal Urbino había pensado más de una vez, sin ánimo premonitorio, que aquel no era un lugar propicio para morir en gracia de Dios. Pero con el tiempo terminó por suponer que su desorden obedecía tal vez a una determinación cifrada de la Divina Providencia..."

2 comentarios:

Anónimo dijo...

eu se no ó pós en galego non lle leo nada a ese márquez.
bicos
alfonso

Anónimo dijo...

O MEU ESCRITOR FAVORITO E "CRÓNICA DUNHA MORTE ANUNCIADA" A MELLOR NOVELA.
DANI.